Firma de convenio de colaboración entre Editorial Síntesis, S. A. y el Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid

Escrito por pranera el 5 diciembre, 2013
Novedades 2010

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El pasado día 4 de Diciembre Editorial Síntesis S. A. y el Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid firmaron un convenio de colaboración para la coedición de una serie de libros dirigidos tanto a los profesionales interesados en ampliar sus conocimientos como al público general que se interesa cada día con más frecuencia por la psicología y  la forma en la que ésta ayuda a entender mejor la realidad cotidiana.

La personalidad resiliente

Escrito por pranera el 29 noviembre, 2013
Novedades 2010

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El próximo martes 10 de diciembre se realizará la presentación del libro La personalidad resiliente, de Lidia Martín Torralba, en el Colegio “El Porvenir” de Madrid.

Junto a la autora intervendrán en la presentación Enmanuel Buch Camí, Presidente del Consejo Evangélico de Madrid (CEM) y Asunción Quintana, Consejera de la Mujer del CEM.

La personalidad resiliente

La personalidad resiliente

La Psicología no sólo hace hincapié en determinar qué hacer para resolver los problemas, sino también en cómo crecer en medio de ellos. La resiliencia tiene que ver justo con esa posibilidad, que no lo es sólo de unos pocos, sino que puede aprenderse y entrenarse, tal y como se plantea en estas líneas.

Esta obra explica en qué consiste la resiliencia, qué fortalezas la componen y cómo potenciar cada una de ellas con el objetivo de fortalecer a las personas, hacerlas cada vez más resilientes, no sólo dentro de la dificultad, sino también fuera de ella. ¿Quién no querría ser más valiente, más paciente, más flexible o creativo? ¿Quién, si tuviera la oportunidad de elegir, no decidiría tener para sí más y mejores habilidades sociales, un pensamiento más ajustado a la realidad, un optimismo inteligente o más curiosidad de la que tiene? ¿Y si esto pudiera adquirirse?

El libro se encuentra disponible a la venta en www.sintesis.com (pulsar aquí para acceder al libro)

Editorial Síntesis S. A. acerca el ebook al aula

Escrito por pranera el 25 noviembre, 2013
Actualidad, Eventos, Libros digitales

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Cada día con más frecuencia los alumnos y los docentes de los ámbitos español y latinoamericano demandan el uso de libros en formato digital.

Editorial Síntesis, S. A. ofrece además el e-book en dos modalidades: en la de descarga y en la de visor on-line.

Si desea conocer las ventajas de utilizar estos materiales para docentes y alumnos, solicítenos información al correo comercial@sintesis.com y nos pondremos en contacto con usted a la mayor brevedad posible.

Puede descargarse un folleto informativo pulsando en el siguiente link (pulsar aquí).

Terrenos de juego

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Fundación Mapfre inaugura el 13 de junio una nueva exposición llamada “Giacometti. Terrenos de juego”, que finalizara el día 4 de agosto.

GIACOMETTI. TERRENOS DE JUEGO, responde a las investigaciones sobre la concepción espacial que el escultor Alberto Giacometti realizó a lo largo de toda su vida. La exposición parte de sus desconocidas esculturas surrealistas, concebidas como “tableros de juego”, y donde el artista desarrolla, como en una maqueta, su concepto de “escultura como lugar”, como un terreno de juego entre el arte, la vida y la muerte. Partiendo de estas primeras investigaciones, Giacometti comienza a trabajar en sus creaciones visionarias para plazas monumentales, en las que el espectador queda incluido como una ficha más del juego. Desde esta perspectiva, la exposición redescubre sus famosas esculturas agrupadas de posguerra, donde se confrontan sobre una misma plancha de bronce diferentes espacios y tiempos. De forma paralela, el escultor convierte su mítico taller de 18 metros cuadrados en un campo de experimentación para escenificar espacialmente sus obras, y a sí mismo con ellas. De este modo, la muestra acaba guiándonos hasta el gran legado artístico de Giacometti, el mundialmente célebre grupo de figuras de tres metros de altura, que diseñó para la explanada del Chase Manhattan Plaza de Nueva York, y entre los que destacan El hombre que camina y la Gran Mujer. La muestra se convierte así en un tablero de juego para el propio espectador.

La exposición, coproducida por FUNDACIÓN MAPFRE y la HAMBURGER KUNSTHALLE de Hamburgo, reúne cerca de 190 piezas, entre esculturas, pinturas, dibujos, grabados y fotografías, procedentes de 32 prestigiosas colecciones internacionales públicas y privadas, entre las que destacan la Kunsthaus Zürich – Alberto Giacometti-Stiftung, la National Gallery de Washington, el MoMa de Nueva York, la Tate de Londres, la National Gallery of Scotland, de Edimburgo, el MNAM Centre Georges Pompidou, de París y la Hamburger Kunsthalle de Hamburgo, entre otros.

Para profundizar en la obra del artísta le ofrecemos su libro “Escritos”, disponible en nuestra web.

Pensar la crítica cinematográfica desde la Universidad

Escrito por pranera el 27 mayo, 2013
Actualidad, Ciencias de la información, Cine, Entrevista, Áreas temáticas

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Incluimos a continuación la crítica completa de Rafael Utrera Macias en Criticalia.com  al libro ¿Qué es la crítica de cine? de Luis Navarrete Cardero:

“¿Qué es la crítica de cine?”, se pregunta el profesor Luis Navarrete Cardero en el volumen que, con este título, ha publicado recientemente la editorial Síntesis. El autor, docente en la Facultad de Comunicación de la Universidad de Sevilla, es un especialista en el género cinematográfico de “la españolada” a la que estudia en sus diversas vertientes, históricas, literarias, estéticas, etc.; además, en libro posterior, ha analizado críticamente periodos históricos contemporáneos según resultados y formulaciones efectuados por el cine español en una temporalización que abarca desde la España romántica hasta la actualidad. En ambos casos, los resultados son los propios de rigurosas investigaciones que, si tienen en su base la Historia del Cine, no escatiman referencias a otras áreas artísticas o sociológicas, por lo que estos volúmenes se sitúan en el complejo ámbito de los estudios culturales.

El crítico francés André Bazin titulaba “¿Qué es el cine?” a un texto recopilatorio de su extensa producción; se trataba de un conglomerado de estudios y ensayos que comenzaba planteándose los fundamentos ontológicos del arte cinematográfico y terminaba enjuiciando una tendencia del entonces cine contemporáneo llamada “neorrealismo”; como bien se decía en el prefacio del mismo, el carácter interrogatorio del título no suponía tanto la promesa de una respuesta como el anuncio de una pregunta que el autor se formulaba a lo largo de su enjundioso trabajo.

El autor del volumen “¿Qué es la crítica de cine?”, tiene en cuenta algunos criterios bazinianos a lo largo de sus variados capítulos pero, a diferencia del autor francés, ofrece múltiples respuestas a la genérica pregunta del título. Sus doscientas páginas son el producto cruzado de dos experiencias distintas pero complementarias llevadas a cabo por Navarrete Cardero. De una parte, como docente de la asignatura “Crítica cinematográfica” impartida durante años en la hispalense Facultad  de Comunicación; de otra, como coordinador, en la sección Eurimages del “Sevilla Festival de Cine Europeo”, de un jurado formado por estudiantes universitarios. Ambas prácticas se funden solidariamente para pensar y desarrollar este pionero trabajo de preguntas y respuestas sobre funciones y usos de la crítica cinematográfica.

El texto se estructura en organización tripartita de manera que, si en el primer bloque se analiza el cambio de paradigma crítico, en el segundo se procede a la ubicación del objeto de estudio  y a sus diversas posibilidades metodológicas; en la última, se revisan los estados de la crítica española en su pasado y en su presente. Esta trimembración se expande en bloques que permiten un desarrollo de los temas tanto desde perspectivas historicistas como literario-cinematográficas, además de ofrecer tipologías, estrategias y estilos de las modalidades posibles a la hora de ejercitar pragmáticamente la variedad de modelos posibles.

Este libro, junto a otros valores que posteriormente se señalarán, no puede dejar de preguntarse, como ya se hace desde el propio título, qué es la crítica. La respuesta, las respuestas, exigen centrar la atención sobre una diversidad de contenidos que, lejos de analizarlos separadamente, ofrecen mejor resultado estudiados en su conjunto y en su mutua imbricación; así pues, se trataría de verificar la esencialidad de la misma, desentrañar sus ingredientes más habituales, ubicarla en los paradigmas más significativos de las artes, situarla en el proceso de la comunicación y relacionar el carácter del mensaje con el emisor/crítico y el receptor/lector-espectador; aún más, podría comprobarse su evolución histórica atendiendo a la específica contextualización en la que nace así como sus diversos condicionamientos.

Cualquier crítica, cualquier proceder crítico, al margen del medio en que se realice y del tiempo en que se haga, tiende a preguntarse por su identidad, por su carácter, por su modo de ser y de actuar.

En tal sentido, permítasenos recordar los números monográficos de las revistas “Film Ideal” y “Nuestro Cine”, que, en la década de los sesenta y setenta, bien mediante coloquios o cuestionarios, analizaron el proceder de la crítica en general y de su crítica en particular; o el monográfico de la revista “Reseña” que, una década después, elaboraba un ejemplar donde el análisis descriptivo de la “crítica cinematográfica” era un elemento más de la crítica general, literaria, pictórica, musical, etc. Y lo mismo podríamos decir de otras publicaciones especializadas, de ayer, “Nickel-Odeón”, o, de hoy, “Cahiers du cinéma/España” y su continuadora “Caimán. Cuadernos de Cine”, que han planteado el estado y la situación dedicándole estudios donde los contenidos historiográficos se han combinado con sucesivos análisis enjuiciados desde planteamientos diversos y heterogéneos. En el ámbito de Internet, podrían ponerse semejantes ejemplos: “Miradas de Cine”, con entrevistas y reportajes sobre la situación de la crítica española e internacional, o la propia CRITICALIA, con el artículo de nuestro editor, Enrique Colmena, titulado “Repensar la crítica de cine” (13. 09. 2008).

Volviendo al texto del profesor Navarrete, comprobamos en él la combinación de dos factores: de una parte, la tendencia a situarse en la línea del clasicismo científico en cuanto a establecer lo que ha sido la crítica artística; de otra, a analizar, actualmente, los cambios operados en el sistema comunicacional basado en Internet; al tiempo, de qué modo este medio comunicativo ha subvertido no sólo la institución cinematográfica en general sino el carácter y el sentido de la crítica cinematográfica.

Desde sus propuestas iniciales, al lector le quedan claras dos cosas: que no estamos ante un mero estudio histórico sobre la crítica sino ante una extensa reflexión sobre el “hecho crítico”, argumentada en sus distintas partes y desarrollada con el noble propósito de devolverle prestigio mientras se revisan sus gastadas herramientas.

Como libro universitario que es, el autor sienta las bases de su investigación en la historiografía clásica y efectúa un recorrido por la misma no sin dejar de contrastar aquellas opiniones con la más moderna versión de hechos o cuestiones vistos desde distintas focalizaciones. Croce y Elliot, Hauser y Baxandall, Calabrese y Moren, Rosenbaum y Martin, guiados por el autor,  ven cruzadas sus opiniones para componer un mosaico donde se construyen las posibles versiones del concepto de crítica en el campo del arte; con este terreno, suficientemente abonado y organizado, la entrada en el específico sistema de la crítica cinematográfica está, sin duda, más despejado. O dicho de otro modo, según palabras del autor, “Nos urge y preocupa sobremanera la naturaleza artística del cine porque a raíz de su comprensión mantendremos la certeza de una crítica cinematográfica en los límites de la crítica de arte”.

Más allá de cuantas conceptualizaciones se vienen desarrollando, el libro se detiene en el análisis de casos prácticos para comprobar el funcionamiento de la crítica, del sector crítico, según  procedimientos, actitudes y medios desde los que se comunica. Y ello, teniendo en cuenta que el objetivo es efectuar un análisis de los cambios producidos en el paradigma crítico, un paradigma en completa evolución y necesitado, a día de hoy, de una redefinición. La publicación especializada, el periódico de tirada nacional y la revista de Internet le sirven para ejemplificar sobre modos y maneras, actitudes y tratamientos, al tiempo que permite clarificar la relación entre teorizaciones y pragmáticas.

De igual manera, el posicionamiento que adopta el autor desde el ámbito universitario le obliga a dotar a su obra de la necesaria capacidad pedagógica que permita no sólo describir y analizar sino enseñar. En tal sentido, el capítulo cuarto establece y explica diversas estrategias y estilos posibles en la crítica cinematográfica, exponiendo los rasgos de cada una así como sus elementos componentes; los diversos cuadros sinópticos y el conjunto de peculiaridades que los conforman distinguen entre dialógica, rizomática, estética y nomológica. Las ejemplificaciones sobre títulos, directores, géneros, etc. concretos ilustran  y clarifican el procedimiento a seguir.

No estamos lejos de concepciones pedagógicas y planteamientos docentes cercanos a los que, por citar dos ejemplos, expusieron en su día los críticos Norberto Alcover y Luis Urbez en el libro pionero “Introducción a la lectura crítica del film” y al que, posteriormente, publicó Ramón Carmona con el título “Cómo se comenta un texto fílmico”. Sin embargo, el libro del profesor Navarrete, aún universalizando el objeto de estudio y resolviéndolo con bagaje cultural y cinematográfico de amplísimo espectro, no abandona nunca las coordenadas espacio-temporales que le han sido propias al cine español y a su crítica cinematográfica.

Si Iván Tubau se centró en su libro “Crítica cinematográfica española. Bazin contra Aristarco: la gran controversia de los años sesenta” en un momento determinado de la historia, Luis Navarrete selecciona momentos específicos vinculados a tres directores que antes ejercieron como críticos y que, sin duda, son representativos de cada una de las épocas a las que se adscriben. La “vieja crítica cinematográfica” está representada por Rafael Gil; la “nueva crítica de los años sesenta”, por Víctor Erice; las “nuevas tendencias de la crítica” por Nacho Vigalondo. Si las dos primeras se conciben en contextos históricos muy concretos y tienen su genuina expresión en el ámbito de la prensa o la revista especializada, la última nace en el compartimento donde se alojan los blogs y las redes sociales; tras el nombre del director (también actor, guionista, cantante) se exhibe el subtítulo “Diario cinematográfico”.

Que este personal blog con este subtítulo pueda ser considerado como estricta crítica cinematográfica es algo que el autor del texto no sólo no lo pone en duda sino que lo elige como ejemplo peculiar de un paradigma contemporáneo cuyos parámetros ya no son los que eran.  La heteróclita información ofrecida por Internet permite hablar de una “nueva  opinión pública” dispersa por una infinidad de subesferas; en ellas es difícil establecer categorías por cuanto el mercado se encarga de clasificarlas atendiendo a que “lo mejor es lo mayoritario”;  “la razón”, en otra época procedimiento adecuado, ha perdido su valor. En este espacio globalizado, tratar de inscribir un planteamiento y un discurso localista puede ser equivalente a clamar en el desierto (aunque puede ocurrir que alguien lo oiga); el producto cinematográfico, como ya señaló Hollywood desde el principio de los tiempos, nunca como ahora se ha entendido tan universal; por la misma razón (o sinrazón) el crítico sabe que su magnífica web o su humilde blog pueden ser leídos desde cualquier lugar y por cualquier persona.

La nueva crítica en internet, salvo excepciones que confirman la regla (“Contrapicado”, “Blog&Docs, “Lumiére”), tiene escaso interés por el cine español, por la crítica cinematográfica española, a la que en ambos casos pueden sobrarle los adjetivos añadidos. Las redes sociales, con sus breves comunicaciones on line, pero con su mayoritaria presencia, orientan los caminos a seguir (o a olvidar). Los resultados generalizados, en elocuente expresión del autor, son “una aportación más a un indefinido y caprichoso muro de cinefilia perpetrado de infinitos ladrillos”.

En síntesis, Luis Navarrete contribuye con este volumen a enjuiciar la crítica cinematográfica desde planteamientos universitarios y desde el nuevo paradigma que impone Internet. Los procedimientos analíticos y el rigor investigador siguen por la misma senda que el autor ya estableció en sus precedentes “Historia de un género cinematográfico: la españolada” y “La Historia contemporánea a través del cine español”.

El melancólico y el creyente

Escrito por pranera el 9 mayo, 2013
Comentarios del autor, Medicina, Psicología, Áreas temáticas

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En la Revista de la Asociación Española de Neuropsiquiatría, vol 118 (2013)  se ha publicado la reseña de un libro de un autor de la casa: El melancólico y el creyente de Francisco Pereña.

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Incluimos a continuación la reseña completa.

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Estamos ante el último libro de su autor. Francisco Pereña se ha convertido en una referencia clave para muchos profesionales de la Salud Mental y del psicoanálisis no institucional. Es un referente por los numerosos artículos publicados en nuestra Revista desde su fundación y por los libros que ininterrumpidamente nos va entregando, que suponen un auténtico work in progress, como testimonio de un ya largo y fecundo trabajo de indagación sobre la clínica, entendida ésta en un sentido amplio, que le llevará a tratar de los grandes problemas e incógnitas de la condición humana, el desamparo, la pulsión y la culpa, la necesidad de argumentarse, la violencia y la crueldad, no como marcas de nuestra naturaleza biológica sino como respuestas inherentes de la condición propiamente humana, que imperan en toda organización social y del Estado.

No es fácil ubicar sus libros en un campo específico del saber, pues si podemos decir que son libros de clara inspiración psicoanalítica, también en éllos  se dan cita la filosofía, la teología, la literatura, el pensamiento político o la ciencia, pero no de un modo académico, sino extrayendo de sus autores preferidos las ideas con las que construye su pensamiento. La tarea que se ha propuesto es pensar la clínica de un modo nuevo, más libre de las teorías y doctrinas ya consagradas, lo que le lleva  a un cuestionamiento y crítica permanente, no por un afán iconoclasta, sino más bien por aportar una mayor dilucidación de la práctica clínica, aunque tal vez sea su condición de disidente de partidos e instituciones, outsider de la comunidad analítica y renegado, como él mismo se ha definido, de las certezas de la teoría y de las servidumbres de la pertenencia, la que le ha permitido y empujado a un pensamiento original que ha subvertido las certidumbres y las inercias asentadas de los psicoanalistas.

En estas coordenadas hay que situar el presente libro. Una larga y rigurosa reflexión sobre la melancolía y sobre la psicosis a partir de la creencia. Sabido es que Freud había señalado como rasgo distintivo de la paranoia su incapacidad para la creencia, lo que le impelía inexorablemente hacia la certeza. Pereña ha desarrollado fértilmente esta intuición freudiana como ya hiciera antes con el concepto de “asistencia ajena” y la ha colocado en la base de su comprensión de la psicosis. Antes de adentrarse en lo propio del melancólico se pregunta por la esencia de la creencia, por la imperiosa necesidad de creer que los humanos padecemos y que para él reside en la comunidad de creyentes como sentido y razón de la creencia y en la necesidad del enemigo que dé consistencia y sentido a esa comunidad.

Lo que desde hace algún tiempo no deja de proponernos, es que  nuestro desamparo de origen y la desregulación instintual, nos abocan a una radical dependencia del otro materno y la pulsión sería el nombre de esa alteración que es la vida afectada por esa presencia del otro en el cuerpo. Éso le conduce a tomar la pulsión no en un sentido ontológico ni de raíz biológica sino más bien como conflicto, conflicto por el hecho de vivir, porque ese otro del que depende nuestra existencia es sujeto y objeto a la vez, es decir, es nuestro principal protector y a la vez la fuente de nuestra mayor frustración y decepción. La hipótesis que nos propone el autor, es que el psicótico no habría inscrito su demanda de vida subjetiva en el otro, no habría inscrito su demanda inconsciente como vida afectada que busca en el otro el afecto, y la salvación a su soledad y a su extravío. Así quedaría el sujeto psicótico fuera de la comunidad. Su incapacidad para la creencia le situaría en una especial relación con lo absoluto y a la vez sin que pueda encontrar cobijo en la mentira, elemento obligado del vínculo social. No pasa por alto los modos vigentes en el cuidado de ese sujeto excluido, que pasan hoy  por el anonimato y  por un control invisible pero muy eficaz a partir de su condición de enfermo cerebral y por tanto en las fronteras de lo infrahumano.

El sujeto y el inconsciente, que le interesan a nuestro autor, no son el de la representación o del significante sino otro más próximo a la concepción del sujeto de  Schopenhauer es decir, el sujeto como afección.

Vacío pulsional y demanda inconsciente serán a lo largo del libro dos conceptos claves con los que tratará de dar cuenta de los avatares de la vida psíquica. En el recorrido desde el vacío pulsional hasta el fracaso de la inscripción de la demanda inconsciente al otro y en el modo de compensación de ese fracaso, veremos desplegarse los diferentes modos de la psicosis, la huída maníaca, el delirio persecutorio, o la disgregación esquizofrénica, siendo la melancolía la forma más nítida de esa desprotección y de ausencia defensiva.

Desde ésta perspectiva va a explorar las diferencias entre la depresión y la melancolía, o los llamados fenómenos de melancolización de otras condiciones clínicas neuróticas, o los duelos imposibles, así como la posibilidad de la creación artistica como salida salvadora al abismo del vacío pulsional del que el melancólico no podría huir.

Los desarrollos que transcurren por sus páginas, encuentran su inspiración en múltiples fuentes, desde los textos freudianos a algunos de sus autores más queridos, melancólicos y grandes creadores como Nietszche, Holdërlin, Kafka, Robert Walser, Paul Celan y Walter Benjamin, o los casos de  Marilyn Monroe y de Aby Warburg sin que puedan faltar sus pacientes a los que dedica el libro, porque de éllos como nunca se cansa de repetirnos siempre aprende, son en definitiva fundamento y razón de sus elaboraciones . Su propuesta de escucha terapéutica será  la de una “atención creativa”, que rescata de Simone Weill y una actitud de permanente desaprendizaje de la doctrina.

La última parte del libro la dedicará a preguntarse por la tarea del psicoanalista, por su función en la cura y la necesidad de combatir la doctrina, pues si el psicoanálisis se distingue  por poner en tela de juicio el saber aparente para hacer advenir una cierta verdad del sujeto, el psicoanalista si quiere actuar como tal,  ha de traicionar la doctrina para poder escuchar a sus pacientes y situarse en lo que ha nombrado como una clínica de la compasión, a favor del paciente y no de la acusación. El lugar y la posición del analista desde esta perspectiva es u-tópico( fuera de lugar). Utopía frente a doctrina es su propuesta. Los breves relatos de Kafka para mostrar la indefensión más desnuda del hombre y concretamente el titulado “Ante la Ley”con el que cierra el libro y con el que quiere enseñarnos la condición menesterosa  y desconcertada del paciente en el análisis,  producen un efecto de iluminación sorprendente.

Los libros de Pereña no son para ser leídos rápidamente, no nos aportan soluciones imaginativas ni sorprendentes a los grandes problemas de la clínica, incluso precisan de lecturas y relecturas, no por su oscuridad expositiva sino por el rigor y la complejidad con las que los aborda. Yo creo que esa dificultad que precisa su lectura ilumina y a veces de un modo sencillo  la tarea clínica. Creo que hay que agradecer muy sinceramente el trabajo ingente que está llevando a cabo de reformulación, de crítica y de construcción de una nueva manera de pensar y trabajar en la clínica del sujeto y sería muy deseable que sus ideas propiciaran mayores críticas y debates, al menos en la comunidad analítica. Sin duda los merecen.

José María Redero San Román.

Segovia, 19 de febrero de 2013