McLuhan y Breivik: hablan los expertos

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Una editorial se parece a una redacción de un periódico con muchos redactores y corresponsales “flotantes”, los autores. Hay quienes se ocupan de Internacional, de Economía, de Sociedad, de Política etc. En Síntesis estamos muy contentos de poder contar entre nuestros proveedores de contenidos con grandes especialistas en áreas como la psicología, la educación, la historia, la geografía, el turismo, la enfermería, la fisioterapia y un largo etcétera.

Así que en cuanto surge la ocasión, gracias a un tema de actualidad o a otro tipo de acontecimiento, busco la forma de que estos profesionales y docentes expertos en su campo compartan con la Comunidad Sintética (los lectores de los libros de Síntesis, quienes siguen el blog y todos nuestros autores) sus puntos de vista y sus conocimientos, y nos ayuden a desentrañar aspectos de la realidad cotidiana. Pues ese es el principal objetivo de la prensa y de los libros, poner un poco de orden en la interpretación de lo que nos pasa. Por lo tanto, recordamos hoy dos artículos monográficos de especialistas.

  1. Medios calientes y fríos según McLuhan por David Rodríguez Mateos, profesor de la Universidad Carlos III de Madrid. En el artículo se habla de internet, la web, informática y las tecnologías de la información (IT, TI), así como de las redes.
  1. ¿Es necesaria la intervención psicológica en Oslo? de José Ignacio Robles Sánchez , coautor de “Manual de salud mental en desastres“. En este artículo señala que existe una gran variedad de respuestas humanas a estos acontecimientos en función de una serie de factores, unos de ellos dependientes de la comunidad, de la familia y otros del propio sujeto. Robles Sánchez es comandante Psicólogo Jefe del Departamento de Psicología de la Escuela Militar de Sanidad y profesor del Departamento de Clínica de la Facultad de Psicología de la UCM.

Presentaciones de libros de otoño

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Tenemos un otoño cargado de presentaciones. A continuación recogemos las correspondientes a los tres próximos meses.

SEPTIEMBRE

Psicodiagnóstico diferencial con test gráficos

El próximo 28 de septiembre se presentará el libro “Psicodiagnóstico diferencial con test gráficos”, de Teresa Pont Amenós, en el Colegio Oficial de Psicólogos de Cataluña.

El acto, organizado por la editorial Síntesis y el Il. Col.legi Oficial de Psicòlegs de Catalunya, tendrá lugar a las 19 horas en el salón de actos del COPC (C/Rocafort nº 129 Barcelona). El acto será coordinado por Neri Daurella, representante de la Sección de Psicología clínica del COPC, psiquiatra y psicoanalista. Los ponentes de la mesa  serán Montserrat Ros, doctora en Psicología, especialista en Psicología clínica y Psicodiagnóstico así como cofundadora de la Sociedad española y catalana del Rorschach y Métodos proyectivos, junto con Leopoldo Ortega-Monasterio, médico especialista en Psiquiatría y Medicina Legal y Forense, profesor de la UIC. Para leer el índice del libro o comprarlo sigue este enlace.

OCTUBRE

Afganistán

El próximo día 10 de octubre a las 20:30 se presentará en Segovia el libro “Afganistán” de la reportera de RTVE Pilar Requena.

Además de la autora, el acto contará con la presencia de Pedro Arahuetes, Alcalde de Segovia y del periodista Aurelio Martín. La presentación tendrá lugar en la sala Ex.presa 1 del Centro Creativo La Cárcel (Avda de Juan Carlos sin número; Segovia). Puedes consultar el índice del libro o comprarlo aquí y leer una entrevista a la autora en este enlace a nuestro blog.

DICIEMBRE

Atención psicosocial en emergencias

El próximo 10 de diciembre a las 19 h tendrá lugar la presentación del libro “Atención psicosocial en emergencias” en el Salón de Actos del Colegio de Psicólogos de Madrid; Cuesta de San Vicente, 4 – 5ª planta; 28008 Madrid.

Intervendrán en el acto: D. José Ignacio Robles Sánchez, psicólogo y coautor del libro; Dª Teresa Pacheco Tabuenca, psicóloga y coordinadora del libro y Dª Carolina Centeno del Departamento de Ediciones de la Editorial Síntesis.

Masaje deportivo: la puesta a punto de la ‘máquina’ II

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Los conocemos poco, porque suelen estar en un segundo plano, tras los jugadores y entrenadores. A veces los vemos saltar a la pista en caso de alguna lesión en medio de un partido, surgidos de no se sabe dónde. Son los masajistas deportivos. Aplican un aerosol, masajean vigorosamente, movilizan articulaciones, aplican vendajes o apósitos y ofrecen apoyo físico y emocional a los deportistas. En estos días de Eurocopa seguramente andan muy ocupados poniendo a punto a los jugadores de las selecciones nacionales que acumulan en sus cuerpos el poso de sus respectivas ligas. Así pues es buen momento para saber un poco más sobre en qué consiste el masaje deportivo y cuál su origen.

“3.7. Acciones del masaje

El masaje en su aspecto deportivo tuvo sus orígenes en la época griega y romana. Los romanos ya hacían referencias a los masajes que se aplicaban a los gladiadores antes y después de sus luchas. Los griegos, con la aparición de los juegos olímpicos, fueron determinantes en el perfeccionamiento de las maniobras ya existentes y en la adaptación de lo que hoy llamamos masaje deportivo.

Las maniobras del masaje deportivo son las propias del masaje pero con una serie de adaptaciones importantes en el ámbito del deporte. En general, el masaje, como ya comentamos, suele buscar una acción terapéutica. Sin embargo, en el mundo del deporte no siempre es así, pues simplemente se puede intentar lograr un precalentamiento antes del ejercicio o facilitar la recuperación tras haberlo realizado.

El masaje ayuda a incrementar la efectividad del entrenamiento y aumenta el bienestar del deportista física y psicológicamente, haciendo que se sienta preparado para la competición.

La evolución de los conocimientos del cuerpo humano también ha influido en el desarrollo de las técnicas de masaje a lo largo de los siglos. Antes, el masaje se limitaba a aquellas zonas en las que el deportista refería molestias. En la actualidad se mira el cuerpo como un todo. No nos limitamos al tratamiento muscular, sino que comienzan a combinarse los tratamientos del tejido conjuntivo, con los amasamientos musculares, estiramientos, manipulaciones y un largo etcétera que buscan la armonía en el conjunto del cuerpo.

Actualmente, se adaptan también nuevas técnicas como la reflexología y el shiatsu. Además, con los conocimientos de la fisiología, aparecen nuevas aplicaciones del masaje como pueden ser el drenaje linfático, las técnicas de fricción profunda de Cyriax, técnicas neuromusculares, etc, que siguen en evolución constante.

El deporte sigue caminando la mayor parte de las veces un paso por delante de la Medicina que se le aplica a la población en general. Es frecuente preguntarse por qué ante una lesión un deportista se recupera en un tiempo récord mientras que otra persona cualquiera se eterniza en su recuperación. No sólo se debe a las ganas de recuperación del deportista y a sus buenas condiciones físicas, sino también a los métodos empleados para su recuperación, entre los que se encuentra el masaje.

Cuando aplicamos nuestras manos sobre el deportista, vamos a provocar sobre su cuerpo una serie de reacciones con las que vamos a buscar una finalidad predominantemente terapéutica, aunque cada vez se está utilizando con más frecuencia el masaje como mecanismo preventivo.

Teniendo en cuenta los efectos del masaje y sus indicaciones, desde la superficie a la profundidad, la parte que primero reaccionará será la piel por su cercanía a las manos del terapeuta, a continuación el músculo, luego el tejido conjuntivo y por último los sistemas nervioso, respiratorio y circulatorio”.

Alfredo Córdova; Enrique G. Garcés y Jesús Seco Masaje deportivo. pp 80-81.

Este post también trata de deporte y masaje.

¿Es necesaria la intervención psicológica en Oslo?

Escrito por Elena el 1 agosto, 2011
Actualidad, Enfermería, Manuales, Medicina, Psicología

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Por José Ignacio Robles Sánchez

Oslo, 22 de julio, aproximadamente 15:30 horas. Estalla una bomba en un edificio gubernamental del centro de la ciudad, causando 7 muertos y varios heridos.  Los ciudadanos están conmocionados, la policía busca otros artefactos explosivos. La telefonía móvil se colapsa por las llamadas de la gente preocupada por sus familiares, mezclada con las falsas alarmas provocadas por los nervios; en medio de este caos, se comienzan a recibir llamadas alertando de la presencia de “un loco” que ha comenzado a disparar de forma indiscriminada en la isla de Utoya.

La policía detuvo a un sospechoso noruego de 32 años, llamado Anders Behring Breivik, alguien que unos días antes había escrito en  su cuenta de Twitter un solo mensaje: “Una persona con convicciones tiene tanta fuerza como 100.000 personas que no tienen más que intereses”. Este “demente” ha causado la muerte de 76 personas.

Ahora, se reclama a la policía noruega por su lentitud de reflejos, y a los servicios de inteligencia porque podían haber prevenido esta matanza. ¿Está preparada la sociedad noruega para afrontar este tipo de acontecimientos? ¿Estamos preparados nosotros?

En un modelo integral de gestión de riesgos, esta es una situación que debiera estar prevista, y de hecho lo está: siempre hay algún “loco” que está dispuesto a “cambiar el mundo” aunque para ello tenga que eliminar a media humanidad. Ejemplos, los tenemos a diario.

Escribíamos en nuestro “Manual de Salud Mental en Desastres”, publicado en la editorial Síntesis, que los desastres se encuentran presentes en nuestra actualidad cotidiana. Los medios de comunicación suelen sacarnos de nuestro letargo con noticias de gran impacto mediático, como lo sucedido en Oslo. En estas situaciones, es lógico y normal que se produzcan reacciones emocionales intensas. Como señala el DSM-IV TR (“Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders”), un acontecimiento traumático, o el haber sido testigo de un acontecimiento traumático, disparan el miedo, la indefensión, o el horror en respuesta a la amenaza real o percibida de muerte o lesión hacia uno mismo o hacia los demás. El individuo percibe normalmente los acontecimientos traumáticos como amenazantes para su vida y su seguridad, son inesperados y repentinos y suelen ser raros y se caracterizan por su gran intensidad, por lo que producen un gran impacto psicológico. La prevención de estas reacciones y el abordaje y tratamiento de las mismas, una vez producidas, son labor de los equipos de intervención. Las conductas que se observan en estas situaciones son comportamientos de urgencia que se manifiestan en circunstancias excepcionalmente anormales. Por ello su significación y apreciación deben ser realizadas dentro del contexto situacional en el que se producen.  En una situación anormal, como la ocurrida en Oslo, se producen comportamientos individuales y colectivos distintos a los criterios habituales que rigen las conductas normales en la comunidad. Cuando el individuo siente que peligran su vida o la de sus seres queridos  y sus pertenencias y bienes, surgen emociones intensas y reacciones de urgencia, que al observador extraño pueden parecer patológicas, y que en definitiva no dejan de ser reacciones adaptativas a la situación planteada. De hecho, lo anormal es la situación planteada y no la conducta de los individuos.

Se ha comprobado la gran variedad de respuestas humanas a estos acontecimientos en función de una serie de factores, unos de ellos dependientes de la comunidad, de la familia y otros del propio sujeto. La gran mayoría de los autores coinciden en que los desastres provocados por la mano del hombre generan traumas mayores en las poblaciones afectadas que los provocados por las fuerzas de la naturaleza.

El terror causado por este demente  ha provocado el miedo y la incertidumbre de la comunidad noruega. Estas reacciones psíquicas se extienden de forma muy rápida y no se limitan sólo a aquellos que han experimentado el hecho de forma directa, también se pueden ver afectados los miembros familiares de las víctimas, los supervivientes, los compañeros y aquellas personas que han estado expuestas al acontecimiento a través de las imágenes de los medios de comunicación. El número de afectados psicológicos superará, sin lugar a dudas, al número de las víctimas directas causadas por la vesanía de Anders Behring Breivik. La gran mayoría de la población afectada se recuperará de forma espontánea, con el apoyo de familiares y amigos y volverá a las rutinas diarias sin consecuencias. Sin embargo, habrá un número de afectados que necesitarán apoyo especializado, y sin lugar a dudas, la sociedad noruega hará un detenido análisis de las lecciones aprendidas en estos días, para establecer, reforzar o reformar las estrategias de intervención. Esta información y los modelos de intervención, los podrán encontrar en nuestro “Manual”, cuya lectura creo que resulta de gran actualidad y posiblemente de utilidad, para aquellas personas que están interesadas en estos temas.

José Ignacio Robles Sánchez es comandante Psicólogo Jefe del Departamento de Psicología de la Escuela Militar de Sanidad y profesor Asociado del Departamento de Clínica de la Facultad de Psicología de la UCM. Es, además, autor junto con José Luis Medina de “Manual de salud mental en desastres“, cuyo resumen e índice de contenidos se pueden consultar aquí. Robles y Medina son asimismo autores de Intervención psicológica en las catástrofes.