Un catálogo de lo más televisivo

0

Tengo una teoría que no sé si vais a compartir… Mi teoría es que muchas de las series actuales no serían posibles sin nuestro catálogo.

Así como lo oyes (lo lees). Veamos. ¿Qué sería de Grissom, o de la rubia de CSI Miami o del Hodges de Bones sin este libro llamado Análisis químico de trazas?

Televisor vintage

Sin lo que se cuenta en este volumen sobre qué buscar y cómo buscarlo y procesarlo a estos personajes les resultaría imposible localizar al malo malísimo básandose en la minúscula partícula de polen que tenía pegada al tinte del pelo de una variedad floral que sólo crece en Virginia Occidental. O esa escama de un pez exótico del zoo de Nueva York si estamos hablando de “CSI NY”…

La cosa tampoco queda ahí, porque al hermano científico del policía de “Numbers” seguro que se le acabarían los recursos para analizar los patrones de todo tipo (de movimiento, de dinámica de grupos, de distribución de los cuerpos de agresor y víctima en un ascensor, de trayectos en el metro) si no contase con este libro: Análisis multivariable. Teoría y práctica en la investigación social. Y desde luego, la ilustre Temperance Brennan de “Bones” no sería quien es sin estos títulos de Antropología.

Catálogo de la editorial Síntesis 2012

La serie “Dos metros bajo tierra” (“Six Feet Under”) no sería tampoco lo mismo sin Antropología de la muerte de Manuel Fernández del Riesgo.

Por otra parte, en los concursos “Cifras y letras” y “Saber y ganar” la parte de los cálculos quedaría muy deslucida si los concursantes no han tenido acceso al saber que encierra Aritmética y calculadoras.

En fin, según todo lo anterior queda claro que lo que me lleva a afirmar que la parrilla televisiva actual no sería lo que es sin el completo catálogo de la Editorial Síntesis ;-) no es sólo amor de madre (de madre/editora), sino que es una conclusión basada en los hechos.

Si lo quieres comprobar por ti mismo, sólo tienes que darte una vuelta por el siguiente enlace.

La mochila de Síntesis

0

Como el curso está a punto de empezar (y en algunos casos ya lo ha hecho) es bueno hacer recuento de existencias. En Síntesis tenemos la cartera llena de proyectos o, en otras palabras, de títulos recién sacados del horno o a punto de terminar su “cocción”.

He aquí los títulos sobre educación que estamos a punto de publicar:

También tenemos en preparación un título sobre gestión financiera:

En el ámbito de la actividad deportiva:

Y finalmente en el campo de la intervención psicológica y sanitaria en breve publicaremos:

La materia de la que estamos hechos

0

Actualmente el llamado storytelling (la narración de historias) se aplica de forma amplia al mundo de los negocios. La literatura empresarial y de recursos humanos nos recomienda aplicar técnicas narrativas para el liderazgo y para la comunicación dentro de la compañía y por supuesto se nos recomienda que el marketing y las tareas de community manager apliquen los resortes narrativos que se sabe que funcionan.

En realidad este enfoque no es demasiado novedoso. Los psicólogos clínicos (y por supuesto, los escritores) llevan décadas aplicándolo en su quehacer diario. Sin embargo lo que sí resulta novedoso es contar con un libro en el que se recojan de manera sistemática las distintas estrategias narrativas y se analicen distintos modelos de trabajo con las historias. Y también resulta muy útil y clarificador conocer las bases psicológicas de las narrativas y diferentes formas de trabajar con los relatos personales.

El libro del que hablamos se llama “Técnicas narrativas en psicoterapia” y acaba de salir de nuestra imprenta. Lo firma Jesús García-Martínez, profesor de Psicoterapias en el Departamento de Personalidad, Evaluación y Tratamiento Psicológicos de la Universidad de Sevilla.

Desgranando la narrativa personal

Las terapias narrativas parten de la metáfora de la identidad como relato, las personas somos fundamentalmente el relato que hacemos de nosotros mismos y los problemas psicológicos son vistos como el resultado de desarrollar historias inadecuadas acerca de nuestra experiencia, historias que son demasiado simples o complejas, que atienden sólo a ciertas informaciones o recuerdos parciales y relacionados siempre con los problemas, relatos que no logran capturar toda la riqueza y flexibilidad de las vidas de las personas.
Jesús García-Martínez es profesor de Psicoterapias en el Departamento de Personalidad, Evaluación y Tratamiento Psicológicos de la Universidad de Sevilla.

Para ver el índice de este libro, pulsa aquí.

Cómo conseguir clientes satisfechos

Escrito por Elena el 30 septiembre, 2011
Hostelería y Turismo, Manuales, Marketing, Novedades 2011

0

La satisfacción respecto a un bien o servicio es un concepto bastante escurridizo. Todos sabemos  a qué nos referimos cuando empleamos esta palabra,  y desde luego distinguimos con facilidad cuándo estamos satisfechos y cuándo no, pero desde el lado de la empresa con frecuencia resulta díficil definir claramente los factores que intervienen en la satisfacción de sus clientes y sobre todo encontrar formas fiables de medir en qué grado se ha conseguido.

Los factores que intervienen en la calidad percibida en los servicios por parte del cliente, según Christian Grönroos, son:

  1. Fiabilidad.
  2. Capacidad de respuesta.
  3. Profesionalidad.
  4. Accesibilidad.
  5. Cortesía.
  6. Comunicación
  7. Credibilidad.
  8. Seguridad.
  9. Comprensión del cliente.
  10. Elementos tangibles.

Estas y otras cosas interesantes sobre el marketing aplicado al turismo (muchas de ellas extrapolables a otros sectores) se incluyen en el libro Marketing turístico, de Antonio Escobar y Yolanda González, recién publicado. Los diez factores de la calidad percibida citados aparecen en las páginas 263 y 264.

¿Es necesaria la intervención psicológica en Oslo?

Escrito por Elena el 1 agosto, 2011
Actualidad, Enfermería, Manuales, Medicina, Psicología

2

Por José Ignacio Robles Sánchez

Oslo, 22 de julio, aproximadamente 15:30 horas. Estalla una bomba en un edificio gubernamental del centro de la ciudad, causando 7 muertos y varios heridos.  Los ciudadanos están conmocionados, la policía busca otros artefactos explosivos. La telefonía móvil se colapsa por las llamadas de la gente preocupada por sus familiares, mezclada con las falsas alarmas provocadas por los nervios; en medio de este caos, se comienzan a recibir llamadas alertando de la presencia de “un loco” que ha comenzado a disparar de forma indiscriminada en la isla de Utoya.

La policía detuvo a un sospechoso noruego de 32 años, llamado Anders Behring Breivik, alguien que unos días antes había escrito en  su cuenta de Twitter un solo mensaje: “Una persona con convicciones tiene tanta fuerza como 100.000 personas que no tienen más que intereses”. Este “demente” ha causado la muerte de 76 personas.

Ahora, se reclama a la policía noruega por su lentitud de reflejos, y a los servicios de inteligencia porque podían haber prevenido esta matanza. ¿Está preparada la sociedad noruega para afrontar este tipo de acontecimientos? ¿Estamos preparados nosotros?

En un modelo integral de gestión de riesgos, esta es una situación que debiera estar prevista, y de hecho lo está: siempre hay algún “loco” que está dispuesto a “cambiar el mundo” aunque para ello tenga que eliminar a media humanidad. Ejemplos, los tenemos a diario.

Escribíamos en nuestro “Manual de Salud Mental en Desastres”, publicado en la editorial Síntesis, que los desastres se encuentran presentes en nuestra actualidad cotidiana. Los medios de comunicación suelen sacarnos de nuestro letargo con noticias de gran impacto mediático, como lo sucedido en Oslo. En estas situaciones, es lógico y normal que se produzcan reacciones emocionales intensas. Como señala el DSM-IV TR (“Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders”), un acontecimiento traumático, o el haber sido testigo de un acontecimiento traumático, disparan el miedo, la indefensión, o el horror en respuesta a la amenaza real o percibida de muerte o lesión hacia uno mismo o hacia los demás. El individuo percibe normalmente los acontecimientos traumáticos como amenazantes para su vida y su seguridad, son inesperados y repentinos y suelen ser raros y se caracterizan por su gran intensidad, por lo que producen un gran impacto psicológico. La prevención de estas reacciones y el abordaje y tratamiento de las mismas, una vez producidas, son labor de los equipos de intervención. Las conductas que se observan en estas situaciones son comportamientos de urgencia que se manifiestan en circunstancias excepcionalmente anormales. Por ello su significación y apreciación deben ser realizadas dentro del contexto situacional en el que se producen.  En una situación anormal, como la ocurrida en Oslo, se producen comportamientos individuales y colectivos distintos a los criterios habituales que rigen las conductas normales en la comunidad. Cuando el individuo siente que peligran su vida o la de sus seres queridos  y sus pertenencias y bienes, surgen emociones intensas y reacciones de urgencia, que al observador extraño pueden parecer patológicas, y que en definitiva no dejan de ser reacciones adaptativas a la situación planteada. De hecho, lo anormal es la situación planteada y no la conducta de los individuos.

Se ha comprobado la gran variedad de respuestas humanas a estos acontecimientos en función de una serie de factores, unos de ellos dependientes de la comunidad, de la familia y otros del propio sujeto. La gran mayoría de los autores coinciden en que los desastres provocados por la mano del hombre generan traumas mayores en las poblaciones afectadas que los provocados por las fuerzas de la naturaleza.

El terror causado por este demente  ha provocado el miedo y la incertidumbre de la comunidad noruega. Estas reacciones psíquicas se extienden de forma muy rápida y no se limitan sólo a aquellos que han experimentado el hecho de forma directa, también se pueden ver afectados los miembros familiares de las víctimas, los supervivientes, los compañeros y aquellas personas que han estado expuestas al acontecimiento a través de las imágenes de los medios de comunicación. El número de afectados psicológicos superará, sin lugar a dudas, al número de las víctimas directas causadas por la vesanía de Anders Behring Breivik. La gran mayoría de la población afectada se recuperará de forma espontánea, con el apoyo de familiares y amigos y volverá a las rutinas diarias sin consecuencias. Sin embargo, habrá un número de afectados que necesitarán apoyo especializado, y sin lugar a dudas, la sociedad noruega hará un detenido análisis de las lecciones aprendidas en estos días, para establecer, reforzar o reformar las estrategias de intervención. Esta información y los modelos de intervención, los podrán encontrar en nuestro “Manual”, cuya lectura creo que resulta de gran actualidad y posiblemente de utilidad, para aquellas personas que están interesadas en estos temas.

José Ignacio Robles Sánchez es comandante Psicólogo Jefe del Departamento de Psicología de la Escuela Militar de Sanidad y profesor Asociado del Departamento de Clínica de la Facultad de Psicología de la UCM. Es, además, autor junto con José Luis Medina de “Manual de salud mental en desastres“, cuyo resumen e índice de contenidos se pueden consultar aquí. Robles y Medina son asimismo autores de Intervención psicológica en las catástrofes.