El melancólico y el creyente

Escrito por pranera el 9 mayo, 2013
Comentarios del autor, Medicina, Psicología, Áreas temáticas

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En la Revista de la Asociación Española de Neuropsiquiatría, vol 118 (2013)  se ha publicado la reseña de un libro de un autor de la casa: El melancólico y el creyente de Francisco Pereña.

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Incluimos a continuación la reseña completa.

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Estamos ante el último libro de su autor. Francisco Pereña se ha convertido en una referencia clave para muchos profesionales de la Salud Mental y del psicoanálisis no institucional. Es un referente por los numerosos artículos publicados en nuestra Revista desde su fundación y por los libros que ininterrumpidamente nos va entregando, que suponen un auténtico work in progress, como testimonio de un ya largo y fecundo trabajo de indagación sobre la clínica, entendida ésta en un sentido amplio, que le llevará a tratar de los grandes problemas e incógnitas de la condición humana, el desamparo, la pulsión y la culpa, la necesidad de argumentarse, la violencia y la crueldad, no como marcas de nuestra naturaleza biológica sino como respuestas inherentes de la condición propiamente humana, que imperan en toda organización social y del Estado.

No es fácil ubicar sus libros en un campo específico del saber, pues si podemos decir que son libros de clara inspiración psicoanalítica, también en éllos  se dan cita la filosofía, la teología, la literatura, el pensamiento político o la ciencia, pero no de un modo académico, sino extrayendo de sus autores preferidos las ideas con las que construye su pensamiento. La tarea que se ha propuesto es pensar la clínica de un modo nuevo, más libre de las teorías y doctrinas ya consagradas, lo que le lleva  a un cuestionamiento y crítica permanente, no por un afán iconoclasta, sino más bien por aportar una mayor dilucidación de la práctica clínica, aunque tal vez sea su condición de disidente de partidos e instituciones, outsider de la comunidad analítica y renegado, como él mismo se ha definido, de las certezas de la teoría y de las servidumbres de la pertenencia, la que le ha permitido y empujado a un pensamiento original que ha subvertido las certidumbres y las inercias asentadas de los psicoanalistas.

En estas coordenadas hay que situar el presente libro. Una larga y rigurosa reflexión sobre la melancolía y sobre la psicosis a partir de la creencia. Sabido es que Freud había señalado como rasgo distintivo de la paranoia su incapacidad para la creencia, lo que le impelía inexorablemente hacia la certeza. Pereña ha desarrollado fértilmente esta intuición freudiana como ya hiciera antes con el concepto de “asistencia ajena” y la ha colocado en la base de su comprensión de la psicosis. Antes de adentrarse en lo propio del melancólico se pregunta por la esencia de la creencia, por la imperiosa necesidad de creer que los humanos padecemos y que para él reside en la comunidad de creyentes como sentido y razón de la creencia y en la necesidad del enemigo que dé consistencia y sentido a esa comunidad.

Lo que desde hace algún tiempo no deja de proponernos, es que  nuestro desamparo de origen y la desregulación instintual, nos abocan a una radical dependencia del otro materno y la pulsión sería el nombre de esa alteración que es la vida afectada por esa presencia del otro en el cuerpo. Éso le conduce a tomar la pulsión no en un sentido ontológico ni de raíz biológica sino más bien como conflicto, conflicto por el hecho de vivir, porque ese otro del que depende nuestra existencia es sujeto y objeto a la vez, es decir, es nuestro principal protector y a la vez la fuente de nuestra mayor frustración y decepción. La hipótesis que nos propone el autor, es que el psicótico no habría inscrito su demanda de vida subjetiva en el otro, no habría inscrito su demanda inconsciente como vida afectada que busca en el otro el afecto, y la salvación a su soledad y a su extravío. Así quedaría el sujeto psicótico fuera de la comunidad. Su incapacidad para la creencia le situaría en una especial relación con lo absoluto y a la vez sin que pueda encontrar cobijo en la mentira, elemento obligado del vínculo social. No pasa por alto los modos vigentes en el cuidado de ese sujeto excluido, que pasan hoy  por el anonimato y  por un control invisible pero muy eficaz a partir de su condición de enfermo cerebral y por tanto en las fronteras de lo infrahumano.

El sujeto y el inconsciente, que le interesan a nuestro autor, no son el de la representación o del significante sino otro más próximo a la concepción del sujeto de  Schopenhauer es decir, el sujeto como afección.

Vacío pulsional y demanda inconsciente serán a lo largo del libro dos conceptos claves con los que tratará de dar cuenta de los avatares de la vida psíquica. En el recorrido desde el vacío pulsional hasta el fracaso de la inscripción de la demanda inconsciente al otro y en el modo de compensación de ese fracaso, veremos desplegarse los diferentes modos de la psicosis, la huída maníaca, el delirio persecutorio, o la disgregación esquizofrénica, siendo la melancolía la forma más nítida de esa desprotección y de ausencia defensiva.

Desde ésta perspectiva va a explorar las diferencias entre la depresión y la melancolía, o los llamados fenómenos de melancolización de otras condiciones clínicas neuróticas, o los duelos imposibles, así como la posibilidad de la creación artistica como salida salvadora al abismo del vacío pulsional del que el melancólico no podría huir.

Los desarrollos que transcurren por sus páginas, encuentran su inspiración en múltiples fuentes, desde los textos freudianos a algunos de sus autores más queridos, melancólicos y grandes creadores como Nietszche, Holdërlin, Kafka, Robert Walser, Paul Celan y Walter Benjamin, o los casos de  Marilyn Monroe y de Aby Warburg sin que puedan faltar sus pacientes a los que dedica el libro, porque de éllos como nunca se cansa de repetirnos siempre aprende, son en definitiva fundamento y razón de sus elaboraciones . Su propuesta de escucha terapéutica será  la de una “atención creativa”, que rescata de Simone Weill y una actitud de permanente desaprendizaje de la doctrina.

La última parte del libro la dedicará a preguntarse por la tarea del psicoanalista, por su función en la cura y la necesidad de combatir la doctrina, pues si el psicoanálisis se distingue  por poner en tela de juicio el saber aparente para hacer advenir una cierta verdad del sujeto, el psicoanalista si quiere actuar como tal,  ha de traicionar la doctrina para poder escuchar a sus pacientes y situarse en lo que ha nombrado como una clínica de la compasión, a favor del paciente y no de la acusación. El lugar y la posición del analista desde esta perspectiva es u-tópico( fuera de lugar). Utopía frente a doctrina es su propuesta. Los breves relatos de Kafka para mostrar la indefensión más desnuda del hombre y concretamente el titulado “Ante la Ley”con el que cierra el libro y con el que quiere enseñarnos la condición menesterosa  y desconcertada del paciente en el análisis,  producen un efecto de iluminación sorprendente.

Los libros de Pereña no son para ser leídos rápidamente, no nos aportan soluciones imaginativas ni sorprendentes a los grandes problemas de la clínica, incluso precisan de lecturas y relecturas, no por su oscuridad expositiva sino por el rigor y la complejidad con las que los aborda. Yo creo que esa dificultad que precisa su lectura ilumina y a veces de un modo sencillo  la tarea clínica. Creo que hay que agradecer muy sinceramente el trabajo ingente que está llevando a cabo de reformulación, de crítica y de construcción de una nueva manera de pensar y trabajar en la clínica del sujeto y sería muy deseable que sus ideas propiciaran mayores críticas y debates, al menos en la comunidad analítica. Sin duda los merecen.

José María Redero San Román.

Segovia, 19 de febrero de 2013

Fabricación y control de formas farmacéuticas recubiertas

Escrito por Noelia el 9 diciembre, 2010
Comentarios del autor, Farmacia

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El día 2 de diciembre de 2010, jueves, celebramos en el Aula Magna de la Facultad de Farmacia el Vº aniversario de las “Tertulias tecnológicas con los amigos del profesor Ramon Salazar”. Esta tertulia la hicimos invitando a todos mis amigos y asistieron gran número de profesionales.

Sin embargo las tertulias, que realizamos cada tres meses, las hacemos con un número limitado de amigos, alrededor de 30 profesionales, y discutimos y estudiamos de modo informal los problemas tecnológicos que tiene la fabricación de medicamentos. Los temas estudiados los colgamos de nuestra web, así que, si estáis interesados, podéis entrar en la web del SDM del Departamento de Farmacia y Tecnología Farmacéutica con el password “Salazartertulias.com”. En esta última tertulia mis compañeros profesores de tecnología de la Facultad de Farmacia y en su mayoría profesionales de la Industria Farmacéutica me regalaron una placa conmemorativa del evento que pone “El camino del éxito es trabajar sin prisa, sin pausa y sin nervios”. Este siempre ha sido mi lema profesional. Este regalo me impactó y me emocionó mucho, pues significa el reconocimiento de mis amigos, la mayoría ex alumnos, de mis enseñanzas.

Ramon Salazar Macian

Fundamentos, método e historia de la ingeniería

Escrito por Noelia el 3 diciembre, 2010
Comentarios del autor, Ingeniería

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Cuando inicié los estudios superiores, en la segunda mitad de los años cincuenta, lo que me decidió a estudiar para ser ingeniero fue más el prestigio que las Escuelas de Ingenieros tenían en aquellos tiempos, y el reto que representaban para el que pretendía ingresar en sus aulas, que una clara vocación -cualquier cosa que sea eso- hacia la ingeniería, que, por otra parte, no tenía muy claro en qué consistía. Fue luego, una vez obtenido el título, y cuando inicié mi labor profesional (que se ha desarrollado fundamentalmente en la enseñanza y en la investigación en una Escuela de ingenieros) cuando tuve que plantearme seriamente en qué consistía ese modo de quehacer humano, y cuál es la especificidad que lo distingue de otras actividades, a veces en apariencia muy cercanas.

La necesidad de esa clarificación se me hizo especialmente patente cuando me vi, muy temprano, como Director de una Escuela Técnica Superior de Ingenieros, en un momento especialmente delicado de la historia de ese Centro. Esa Escuela pertenece a una Universidad que no es Politécnica, por lo que en su seno la defensa de la especificidad de los ingenieros se convierte en una labor imprescindible. Por ello y desde entonces he tenido que reflexionar sobre esas peculiaridades, y el resultado de ello es este libro.

Los ingenieros son artífices de la mayor parte del mundo artificial en el que vivimos. Detrás de casi todo lo que nos rodea, o de lo que vemos en nuestro entorno, se intuye la mano de un ingeniero. Por eso es tan perentoria la necesidad de reflexionar sobre la ingeniería desde dentro y desde fuera de la profesión.

En el libro la cuestión se aborda desde distintas perspectivas. Se analizan las peculiaridades del mundo de la ingeniería, así como intentos de modular el método que la caracteriza. Se incluyen también brochazos sobre su historia y concluye con una reflexión sobre las componentes éticas que comporta el ejercicio profesional en un dominio de tan patente repercusión en la vida comunitaria.

Estos asuntos pueden ser de interés para el estudiante que se está formando con el fin de incorporarse a la profesión, para el ingeniero que se inicia en ella o para el que lleva ya muchos años de labor y, en fin, para el publico culto en general que constata que está inmerso en un mundo en el que los productos de la ingeniería forman el esqueleto de casi todo lo que le rodea.

Javier Aracil

Fundamentos de táctica y acción motriz en el deporte

Escrito por pranera el 28 julio, 2010
Actividad física y deporte, Comentarios del autor

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11 de julio de 2010: “¡¡Goooooool de Iniesta!!”

Hoy es un día histórico. España acaba de ganar la Copa del Mundo de fútbol y de repente me viene a la cabeza el día en que “colgué las botas”. Fue a causa de una lesión muy grave en el tobillo cuando tenía 18 años, que me hizo plantearme seriamente si era conveniente seguir por ese camino soñado por todos de niño de ser deportista de élite, o dedicarme totalmente a mis estudios. Aquella decisión fue probablemente la más triste que he tomado, pero desde luego que el día que la tomé fue pensando en que en un futuro me alegraría al poder compartir mis experiencias con educadores, entrenadores, deportistas, etc., que vieran en mí un punto de contraste.
Pues bien, gracias a Editorial Síntesis, ese futuro se hace realidad hoy, a través de este libro; ya que tras toda una vida dedicada a la práctica deportiva primero, y a su estudio después, puedo compartir con vosotros conocimientos y experiencias del mundo del deporte en general, y del fútbol en particular. En este empeño, han colaborado conmigo, como introductores de los capítulos, compañeros de estudios, profesores, compañeros de profesión e incluso ídolos deportivos como Míchel o Zidane.

El libro surge como una fuente novedosa para que todos aquellos alumnos, profesores, deportistas, entrenadores, etc., que encuentran en el deporte y la actividad física su medio de vida, comprendan y analicen desde un punto de vista distinto los qués, cómos, porqués y paraqués de su actividad diaria. Este estudio se lleva a cabo a través de cuatro objetivos bien diferenciados.

El primer objetivo del libro es completar y reciclar el conocimiento sobre la actividad deportiva desde una perspectiva científica basada en la praxiología. Esta ciencia estudia la práctica de acciones motrices, y las considera como unidades científicas desde el momento en que se manifiesta el movimiento y la motricidad. Para todos los que hemos estudiado el deporte a través de esta ciencia, a veces puede resultar algo confuso por lo excesivamente técnico de su lenguaje. En ese sentido, el libro pretende “traducir” lo valioso de este lenguaje en situaciones sencillas que hagan más comprensible la importancia de la praxiología como aplicación pertinente de la ciencia al deporte.

El segundo objetivo es entender toda práctica deportiva o actividad física desde el complejo percepción-decisión-ejecución o fases de la acción de juego. Considero que esta perspectiva de aproximación al deporte mejora y complementa el análisis y la práctica desde el punto de vista de la actividad y del deportista. El estudio de los mecanismos perceptivos, de toma de decisión, y de salida como ejecución, se analiza en profundidad. En el caso de la ejecución, el capítulo se introduce a través de uno de los mejores ejecutores técnicos en un deporte de colaboración-oposición como es el fútbol: Zinedine Zidane.

El tercer objetivo es clasificar la acción motriz a través de sus diferentes manifestaciones deportivas, considerando los factores estructurales de los deportes y su estructura funcional. Así se establecen diferencias y similitudes entre deportes con estructuras distintas: individuales, de oposición, de colaboración y de colaboración-oposición. El conocimiento de las diferentes estructuras deportivas puede favorecer la transferencia de aplicaciones de unos deportes a otros, de forma que se enriquezcan e incrementen los estímulos de entrenamiento.

El cuarto objetivo es desarrollar una propuesta educativa a través del fútbol, que se puede aplicar a cualquier deporte, previo análisis del mismo. En este caso, se estudia el fútbol desde su dimensión estructural, para entender a posteriori sus aspectos técnico-tácticos ofensivos, defensivos y de transición. Se incluyen diferentes métodos en el proceso de enseñanza-aprendizaje del fútbol, y además se muestran nuevas propuestas para la elaboración de tareas en general, y de toma de decisión en particular. Pero es obvio que todo este trabajo de conocimiento metodológico y procedimental no sirve de nada si no hay una materia prima adecuada, con lo que el proceso de selección de talentos deportivos también se incluye en el capítulo final.

El manual ha sido desarrollado con un carácter eminentemente académico, incluyendo preguntas de autoevaluación y ejercicios prácticos después de cada capítulo. Además, se han desarrollado tareas que se exponen como propuestas guía, que están abiertas a la creatividad individual. Así, en este manual se recogen sobre todo aplicaciones que desde luego pueden y deben ser complementadas por opiniones de lectores como tú.
Este blog es la herramienta donde todas vuestras opiniones no sólo completarán el manual, sino que también constituirán un saber común mucho más sólido. Al fin y al cabo, el gol de Iniesta lo metimos todos, ¿no?

Saludos

Iñaki Beni

Didáctica de las lenguas modernas

Escrito por pranera el 29 junio, 2010
Comentarios del autor, Educación

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Cuando el Director de esta nueva colección de la Editorial Síntesis nos encargaron un libro destinado a dotar de contenido educativo el ámbito del aprendizaje, la enseñanza y la evaluación de las lenguas que el currículo denomina “extranjeras”, -o en otros términos, para nosotros- “añadidas a la propia o propias”, nos pareció un compromiso muy estimulante que encajaba muy bien en el marco de nuestras investigaciones como miembros del grupo de I+D+I: Observatorio Atrium Linguarum: Un grupo con un proyecto común a favor de la identidad social de la ciudadanía bajo parámetros de respeto y atención a la construcción de una conciencia que emerge ‘de’ y ‘en’ contextos en los que la diversidad lingüística y las experiencias interculturales son habituales. Y es que, tal como hoy se perciben, las lenguas en su conjunto (propias o ajenas) se conciben como instrumentos de cohesión social y no solo como formas de comunicación. De ahí el valor de consideración inclusiva que, para el territorio no solo de la educación sino además del mundo laboral, poseen las lenguas en nuestro Observatorio.

Teníamos, para armar nuestro cesto educativo de las lenguas, mimbres que ya se habían entrelazado en publicaciones anteriores, una de ellas también de la Editorial Síntesis (“Didáctica de la lengua extranjera en educación infantil y primaria”). Pero la visión de la educación en lenguas y culturas cambia en la medida en que cambian los usuarios y la sociedad en la que viven. Una poderosa razón que nos llevó, desde aportaciones de una reciente investigación realizada para el Ministerio de Educación, a centrar el valor didáctico del libro evitando un sentido ‘instrumental’, iluminando los ámbitos de la profesionalización docente, de las aulas, de los escenarios de trabajo, y dondequiera que haya un interés por las lenguas, entendiéndolas -antes que de otro modo- como una forma de ser y existir en la armoniosa pluralidad, en la rica diferencia de la diversidad, en el compromiso de la acción intercultural. Es decir, como una forma integrada de colaborar para vivir democráticamente en una sociedad mejor cohesionada en el actual marco sociológico de mundos mestizos. De ahí surgió el subtítulo del libro: ‘Competencia plurilingüe e intercultural’.

Por todo ello, nuestro punto de partida, desde las reflexiones que establecimos entre los tres, fue orientar la mirada de nuestros lectores y lectoras hacia las luces que hoy se abren paso entre las sombras del mundo de las lenguas y sus culturas y que exigen el abandono de la visión reduccionista que hemos estado adoptando en décadas pasadas. El cesto de las lenguas y las culturas del siglo XXI no puede hacerse con los mimbres del siglo XX. Vivimos tiempos que requieren, creemos nosotros, un perfil intelectual que sea capaz de gestionar y dar cuenta de la complejidad real que supone la dimensión del multilingüismo y la interculturalidad en la sociedad en que habitamos, y de adoptar un cambio de actitud ante el proceso de apropiación de nuevas lenguas: sin prisa, sin pausa, a lo largo de la vida. ¿No os parece?

El resultado al que hemos llegado, que desde aquí os invitamos a conocer, es un discurso que se inscribe en la evolución y el cambio del paradigma clásico de dominar ‘lenguas extranjeras’ al de poseer una ‘competencia plurilingüe e intercultural’. Un cambio que se enmarca en la percepción de los idiomas como oportunidad de desarrollo personal en una sociedad multilingüe apostando por una ciudadanía culta en la sociedad del conocimiento, con alta capacidad competitiva, con tolerancia a la aceptación de la diferencia, con capacidad para el diálogo intercultural, ofreciendo un modelo de identidad basado en la diversidad y desarrollando una educación lingüística avanzada.

Con el deseo de que nuestro trabajo resulte de utilidad, dedicamos este libro a quienes compartan la vital importancia del papel de la ciudadanía y las instituciones en el juego de la encrucijada educativa y política de ‘lo lingüístico y lo intercultural’, lo mismo que en las respuestas al desafío de la diversidad y la atención a la diferencia ante individuos cada vez más plurilingües y más interculturales. Esperamos, con ilusión, vuestros comentarios tras su lectura. Sin duda, nos ayudarán a mejorar nuestras percepciones y a aprender con y de vosotros y vosotras.

Manuel González Piñeiro
Carmen Guillén Díaz
José Manuel Vez

Atlas histórico de la España medieval

Escrito por pranera el 24 junio, 2010
Comentarios del autor, Historia

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Cuando la Editorial Síntesis me encargó un atlas histórico sobre la Edad Media española me pareció un proyecto viable, necesario y estimulante. Por lo pronto, en el plano personal, para alguien que ha publicado media docena de libros especializados y más de medio centenar de estudios monográficos, artículos científicos o ponencias de congresos, que es mi “oficio” como medievalista investigador (http://web.usal.es/~monsalvo/publicacionesprinc.htm), el hecho de poder acometer un proyecto dirigido más a los estudiantes que a los especialistas, me resultaba atractivo y diferente. Los profesores universitarios somos científicos, pero ante todo somos docentes, nos pagan fundamentalmente por ello y, ante todo, los alumnos se merecen contar con nuestra máxima dedicación y con los instrumentos más idóneos para su formación.

El proyecto me pareció viable por la propia solvencia de la editorial, con la que yo había trabajado antes, concretamente con los libros Las ciudades europeas en el Medievo, de 1997, y La Baja Edad Media. Política y Cultura, de 2000. Con Síntesis era seguro que el libro, una vez terminado, no demoraría su salida al mercado, estaría correctamente editado y tendría una buena difusión. El compromiso tenía cierta exigencia, puesto que la editorial proponía incluir en torno a 200 ilustraciones. La cifra, al final, fue ligeramente superada, incluyendo en ella mapas, genealogías y algunos esquemas o gráficos.

Me pareció también un libro necesario porque el alumnado actual no cuenta con demasiados instrumentos de consulta ante el reto que suponen hoy día los nuevos grados nacidos desde Bolonia. En concreto, en el Grado de Historia, la Historia de la Edad Media, tanto universal como de España, se presenta como materia obligatoria o troncal.

Los que llevamos dando clases algunos años sabemos que si hay algo en lo que el alumno actual flaquea es en el conocimiento de los espacios geográficos, regiones, límites y cambios de fronteras. Este déficit afecta al mundo actual, no digamos ya al conocimiento del pasado medieval. Existen algunos manuales generales en el mercado que incluyen mapas, pero la geografía histórica de la Edad Media, y sobre para los reinos hispánicos, no cuenta con suficientes recursos. Las referencias son siempre las mismas, pocas y demasiado escuetas o muy generales. Existe también el riesgo de que el alumno se aventure por su cuenta en la búsqueda de este tipo de materiales en internet.

Pero lo que a menudo encontrará allí serán materiales, sobre todo mapas que, además de escasos, resultan poco fiables, plagados de errores, sin rigor, a menudo propensos a los prejuicios históricos o portadores de geografías falsificadas por ciertos nacionalismos periféricos –mapas de una Euskalerría que nunca existió, por poner un ejemplo bien conocido- o por visiones simplistas de cualquier otra orientación ideológica.

Nuestro Atlas parte, por el contrario, de las interpretaciones actuales de los profesionales de la Historia, alejadas de lecturas de nuestro pasado hechas artificiosamente “desde el presente”.

En relación con ello, el proyecto de hacer el Atlas me pareció también estimulante, como digo, porque el libro representaba un desafío: poder leer la historia de España medieval desde los ámbitos y territorios que fueron realmente existentes en aquella época, poder convertir esa historia en una memoria visual retrospectiva. El problema es que la geografía histórica medieval resulta vertiginosa y muy cambiante. La Edad Media en España fue un período intenso y, creo yo, determinante: lo acaecido durante esos diez siglos de nuestra historia medieval forjó nuestras raíces, aunque estas no sean vistas como algo unívoco. En estos siglos se produjo la inserción hispánica en las grandes corrientes europeas, las de la Cristiandad, las influencias francesas del Camino de Santiago, la fundación de órdenes religiosas, entre otras. En esos siglos se desarrollaron las ciudades y villas que hoy siguen articulando nuestras comarcas, así como la geografía eclesiástica que aún ha perdurado.

De todo ello se da cuenta en el libro. Pero sobre todo se ha dado prioridad a dos grandes procesos históricos que han hecho totalmente genuina nuestra historia. Uno de ellos fue el resultado, único en Europa, de la invasión y posterior dominio de una gran parte de la península, sobre todo la mitad meridional, por los musulmanes. Pero éstos, lejos de ser una referencia inmutable, tuvieron una historia peninsular llena de cambios, como vemos detalladamente en el libro: «emirato», «califato», varios ciclos de desunión o «taifas», «almorávides», «almohades» y «nazaríes».

El otro gran proceso, asimismo único en Europa, fue la prolongada «reconquista» de lo que fue el reino unido y católico que existió en la época visigoda, el reino de Hispania. Nada pudo resultar igual en el despliegue de dicha empresa, ni la meta final ni el camino seguido. Además de batallas y guerras, se convirtieron en algo esencial pero lleno de matices las diferentes formas de llevar a cabo el desalojo del enemigo y de proceder a la «repoblación» de las tierras recién conquistadas, surgiendo formaciones diversas y originales: «frontera colonizadora», «repartimientos», líneas de castillos, fundación de villas nuevas, etc. Pero paralelamente a esa lucha de los cristianos, que sólo culminó a finales del siglo XV con una unión dinástica de las dos coronas principales hispánicas, cada parte del territorio fue forjando su propio destino particular que hoy da identidad a la memoria colectiva de las diversas tierras de España.

El Atlas muestra, en consecuencia, la historia del reino de «Asturias», de «León», de «Galicia», de «Castilla», de «Aragón», «Navarra» o «Cataluña», del reino de «Mallorca», «Valencia», «Murcia» o los nuevos reinos cristianos de «Andalucía». El Atlas permite percibir las peculiaridades de las historias regionales, pero encuadradas en los mismos procesos, empujadas por prioridades similares y sosteniendo en conjunto una historia común.

José María Monsalvo Antón